CAPITULO 11

Estándar

Continuación de la narración del coronel:
13 de Agosto de 2013:
La base Dempsey lleva ya unas semanas en activo. Las movilizaciones han aumentado en los últimos días. No dejan de llegar nuevos efectivos y suministros. Esto es una locura, cuando llegue hace ya mas de un mes y me asignaron el control de patrullas, creí que iba a ser muy poca responsabilidad y que podría dedicarme a otros menesteres, pero no paran de llegar informes de control de entrada, intentos de penetrar en la base, robos, invasiones de perímetro defensivo y muchas otras cosas mas.
Al otro lado de los muros de la base no es muy diferente, se ven muchos movimientos de los soldados chinos y la población en general esta intranquila, temerosa de lo que a todas luces va a llegar irremediablemente.
Las conversaciones entre los dos países siguen estancadas, No paramos de decir que desbloqueen todo el dinero que a nuestro parecer tienen secuestrado y que es la causa principal de todos los problemas causados por la crisis mundial que estamos sufriendo todos. Ellos sin embargo responden todo el rato que ellos no pueden hacer eso ya que hundirían no solo la economía de su país sino también la economía del resto de países, ellos no han secuestrado ni retenido ninguna cantidad de dinero. Lo único que han hecho es exportar sus productos y venderlos en el mercado internacional, a la par que sus importaciones son menores ya que casi todas las materias primas y necesidades las tienen dentro de sus fronteras. Tienen la osadía de decir que la culpa de todo lo que esta ocurriendo es nuestra por especular con los precios e intentar mantener la hegemonía de nuestra moneda en el mercado internacional en vez de dejar que otra moneda, mas fuerte y con un valor mas realista, tome su lugar y haga que las transacciones internacionales sean mas beneficiosas para todo el mundo.
Mientras tanto el cruce de amenazas se intensifica, si no llega a ser por la mediación de la Unión Europea y Rusia, este polvorín hace ya tiempo que habría estallado.
Cuando llegue a la base, no podía imaginar que se convertiría en tal hervidero, era todo muy tranquilo. Teníamos la libertad de pasear por las aldeas colindantes y los lugareños eran muy amables con nosotros. Cuando el comandante me recibió en su despacho la primera vez que nos vimos, me dio una charla que yo encontré exagerada para lo poco que vi durante el trayecto de mi llegada.
“Bienvenido coronel, enhorabuena por su ascenso. Sepa que este no es un destino fácil, va a tener que abrir bien los ojos y estar alerta constantemente. Usted se encargara de los controles de las patrullas y defensa del perímetro defensivo, algo muy sensible y necesario para la base. Es una gran responsabilidad de la cual, según leo en su expediente, le veo totalmente capaz de sobrellevarlo sin que le pueda la presión.
Sobre todo tenemos que estar atentos a cualquier movimiento de tropas en el exterior. No queremos que en medio de la noche nos sorprendan con un ataque rápido o penetren dentro de la base. Y los aldeanos, yo no me fiaría mucho. Esa panda de comunistas aprovecharan cualquier debilidad nuestra para sabotear nuestras operaciones o filtrar informaciones a sus caciques.”
“Tropas” pensé yo. No vi ni un solo soldado en todo el trayecto de llegada a la base. Y esa no adecuada filosofía anticuada de pensar que todos los que viven bajo una autoridad comunista son comunista también lo vi exagerada.
Aun me relajé más cuando, en los siguientes días, acompañado de algunos de mis subordinados, visitamos el pueblo y comprobamos en primera persona la hospitalidad y amabilidad de sus gentes.
Pero esa paz y tranquilidad duro poco. En pocas semanas empezaron a llegar gran cantidad de suministros y soldados, tanto por nuestra parte como por parte de los chinos. Las negociaciones llegaron a un punto muerto y cada vez habían más incursiones a la base, con lo que la paranoia del comandante se elevaba considerablemente, pensando en una posible invasión de los chinos. Así que no paraba de pedir más armamento y más soldados.
Yo todo lo que veía en los informes de patrullas y de inspección del perímetro eran robos de alimentos, medicinas y toda la gente que se consiguió capturar eran gente de la aldea, que con suerte si eran capturados por gente de la base que conocían daban parte pero, sin saber como, lograban escapar y no recibían su castigo. La gente del pueblo lo estaría pasando mal ya que con lo poco que tenían, ahora también tenían que sustentar a las tropas chinas que se estaban asentando en la zona. El malestar era evidente, pero en ningún momento vi que se tratara de ningún tipo de incursión militar solo el intento de sobrevivir a esta situación de gente muy desesperada.
A raíz de todo esto, las patrullas se intensificaron, el perímetro defensivo se reforzó, primero con vallas metálicas. Cuando se descubrió que cavaban para pasar por debajo de ellas, se puso una doble valla y entre las dos vallas se colocaron perros adiestrados que atacaban a cualquiera que entrara dentro de ese área. Todas las noches se oye siempre algún grito de algún pobre desgraciado que intenta sortear ese tramo, esperando tener alguna oportunidad.
Hoy las noticias parece que son esperanzadoras. Las negociaciones se han reanudado entre los dos países, parece que hay una postura muy clara de avanzar hacia la paz por ambas partes. Incluso aquí se ve todo mucho mas tranquilo. Las tropas chinas están colaborando con la gente de la zona haciendo zonas de cultivo, reparando las casas y los caminos. No recibo casi ningún reporte de intentos de penetrar en la base. Se respira tranquilidad.
Maldita sea la hora en que escribí las anteriores líneas.
Pasado el mediodía el comandante de la base ha ordenado el estado de alerta roja y ha movilizado a todo el personal de la base. Esto ha sido una locura, nadie sabia que es lo que estaba ocurriendo. Tanto dentro como fuera de la base todo parecía que se venia abajo.
Las comunicaciones por radio no paraban y con todo el ruido que se formaba, no era capaz de apreciar que era lo que estaba ocurriendo.
De repente lo vi. Uno de los soldados que me acompañaban durante la inspección del perímetro me llamo haciéndome indicaciones que dirigiera mi vista hacia el cielo.
Pude distinguir 5 grandes bolas de fuego seguidas de un gran rastro de humo cada una de ellas que se dirigían hacia el oeste. Supe inmediatamente que eran. Los misiles según su trayectoria y lo que pude estimar de su altura fueron disparados desde muy lejos y estaban ya en la parte final de la parábola, aun así aun les quedaban unos miles de kilómetros para llegar a su objetivo.
Eso solo podía significar una cosa, ICBM (Intercontinental Ballistic Missile) Misiles nucleares disparados desde Estados Unidos o Europa. Quede petrificado ante la idea de que nosotros hubiésemos lanzado un ataque nuclear. ¿Qué había pasado con las negociaciones? ¿Acaso nos habían lanzado ellos o sus aliados un ataque nuclear y esta era la respuesta? ¿Era esto una respuesta táctica o habíamos entrado en la tan temida guerra nuclear?

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