CAPITULO 10

Estándar

Extracto obtenido de los documentos del coronel Wagner:
20 de Junio de 2013:
Acaba de llegar un comunicado del alto mando para el comandante de la base. Después de entregárselo en mano, estaba saliendo de su despacho cuando me pide que espere.
-Este despacho que me acaba de llegar le concierne Capitán- dijo el comandante Willman.
-si se me permite la pregunta señor ¿Qué es lo que quiere de mi el alto mando? – respondí sin abandonar la posición.
Con la mano, el comandante, me indico que tomara asiento delante de su mesa. Mientras me dirigía a la silla vi como fruncía el ceño mientras repasaba el comunicado.
-Capitán, estoy más que orgulloso de su hoja de servicio durante todos estos años en la base de Chirchik. Es todo un ejemplo para sus compañeros y subordinados – el comandante se paro un instante y continuo diciendo – Ahora parece que todo ese esfuerzo va a ser recompensado.
– ¿Recompensado señor? – pregunte totalmente sorprendido por el elogio que acababa de recibir.
– Tengo en mis manos su orden de traslado inmediato hacia la nueva base Dempsey en la frontera china de Xin Jiang. Esto viene acompañado de un ascenso a coronel, en cuanto llegue al destino se le darán sus ordenes y despacho.
Me quede blanco. Esperaba poder llegar un día a coronel pero no tan rápido. En mi cabeza las ideas giraban a una velocidad grañidísima. Doy gracias al comandante de que me dijera que me sentara, porque no se si en esos momentos podría haberme mantenido de pie.
-Hijo – interrumpió el comandante mis divagaciones – tome aire y tranquilícese. Se que es mucho que asimilar de golpe. Un nuevo destino a una base totalmente nueva y un ascenso directo con mayores responsabilidades.
Piénseselo bien antes de decidir nada, por que le recuerdo que esta en su mano aceptar o no este traslado. Yo puedo ayudarle a rechazarlo si quiere, alegando su gran labor en esta base y la necesidad de mantenerlo aquí. Al final la decisión es suya.
-¿Señor, porque me da esa advertencia ante todo esto?- pregunte intentando leer entre líneas lo que me quería decir – ¿Qué sabe usted de la base Dempsey?
– No hay información alguna sobre la base, aun no esta en activo. Se supone que la semana que viene empezaba su actividad y llegara el personal asignado a la base.
Lo único que puedo decir, y es por lo que he dicho todo lo anterior, es que esta en una de las zonas mas calientes del planeta. Todo el mundo sabe que, desde que salio a la luz todas la informaciones sobre el colapso económico y las sospechas de que China era la causante de todo, nuestro país va a tener que mover ficha. Se están moviendo muchos contingentes alrededor de ese país. Es como intentar acorralar a una rata, mientras pueda se echara hacia atrás pero cuando se vea sin escape atacara con todas sus fuerzas, y esta rata es muy grande, vaya si lo es.
– Señor, todo lo que se esta haciendo se supone que son movimientos preventivos ante una posible ocupación de China a países amigos y aliados – respondí para intentar disipar sus dudas.
-Jajajaja – rió con pesadez el comandante- hijo, ¿usted cree que si china no hubiera querido habría ocupado todos los territorios que limitan con ella hace ya mucho tiempo?
– No, esto no es un movimiento de defensa y demostración de fuerza -.Afirmo el comandante – todo esto es mas bien un movimiento de asedio y contención y es lo que me preocupa, ya que no veo la concordancia con lo que se supone que nuestro presidente quiere dar a entender en política exterior.
– Señor gracias por sus palabras. Las tendré en cuenta a la hora de tomar mi decisión- Dije con gratitud – Si no ordena nada mas me retiro y mañana le diré cual será mi decisión al respecto.
– Puede retirarse, pero piense bien que es lo que va a hacer, su futuro y puede que algo mas depende de ello.
Salí del despacho del comandante con preocupación.
Todo el mundo sabia de cómo habían aumentado las tensiones entre Estados Unidos y China, sobre todo desde las declaraciones del presidente del Banco de America de que el aumento del déficit mundial, la retención de créditos, el desempleo y la falta de actividad económica eran principalmente culpa de China y de cómo este país esta apropiándose tanto de dólares como euros sin volver a dejar que circulasen en el mercado.
Pero se estaba intentado desarrollar una vía diplomática para este problema. No veía razón alguna, con todas las conversaciones que se estaban produciendo, de que nuestro país decidiera hacer una intervención militar.
Lo mas seguro que todo sea una demostración de fuerza y un intento de inclinar las conversaciones a nuestro favor demostrando nuestra determinación.
Al día siguiente después de una noche de insomnio dándole vueltas a la cabeza sobre que es lo que tendría que hacer, me dirigí hacia el despacho del comandante.
-Señor ¿Da usted su permiso?
– Adelante, capitán. Tome asiento – me respondió el comandante sin levantar la mirada en unos papeles que tenia en su mesa.
– ¿Y bien? ¿Cuál es su respuesta ante el traslado?
– Señor – respondí con toda la firmeza de la que pude hacer acopio – voy a aceptar el traslado y el ascenso. He tenido en cuenta todo lo que me dijo y una de las razones que me llevan a tomar esa decisión es justamente eso. Siendo uno de los oficiales de la base, podré estar al tanto de lo que ocurra y tener algo de influencia en lo que pase en esa zona.
-Sabe que soy una persona que le gusta la sinceridad, obediencia, lealtad y disciplina – continué exponiéndole – ante cualquier ilegalidad o acción desmesurada podré tener la oportunidad de intervenir. Solo espero que lo poco que pueda hacer sirva para mantener la paz en la zona y que sus sospechas no se confirmen.
– Bien dicho hijo, es lo que me esperaba de usted – respondió el comandante con el orgullo sobresaliendo en su mirada – solo espero que logre mantener esa serenidad y que no tope en su empeño con algo o alguien que le sobrepase y ponga en peligro su integridad.
El comandante se levanto de su silla, y poniéndose en posición de firmes me hizo un saludo marcial con energía, a lo que yo inmediatamente respondí poniendo de pie como un rayo y devolviéndole el saludo con todo mi respeto hacia el.

– Coronel. Ha sido un orgullo servir con usted en esta base, y no puedo más que agradecerle sus servicios prestados durante todo este tiempo. Deseo que le vaya igual de bien allá donde le dicte su camino el destino.
Y mientras me retiraba de su despacho, pude ver como en sus ojos se percibía un brillo de emoción y paternalismo, algo que jamás se borrara de mi memoria.

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